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May 28, 2009 08:02:49
Posted By Kathi Macias
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“Y tú guárdate en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera (se ha enfocado); porque en ti ha confiado.” (Isaías 26:3).
Cuándo yo era joven joven, nunca oí aún el término "multi-tasking" (tareas múltiples). Ahora que estoy comenzando los sesenta, he llegado a ser una experta en ello. ¿Qué es lo equivocado con esta imagen? La vida es DEMASIADO ocupada, ¿no es así? Con todas nuestras conveniencias modernas y aparatos caros, la "vida sencilla" casi ha quedado borrosa en una memoria nostálgica, un accidente de la generación de “haz más pero logra menos.” ¡Esto es muy grave! Nos levantamos antes que salga la luz del día y no desayunamos para poder “descansar” en el campo de golf, pero nos hemos olvidado de cómo sentarse en el porche y mirar el amanecer. De alguna forma encontramos en nuestra agenda apretada tiempo para tener tres reuniones del comité pero no tenemos tiempo de visitar al vecino. Logramos mirar cada episodio de "24" pero apenas podemos encontrar tiempo para la oración diaria y el estudio de la Biblia.
Puedo repetir la pregunta: ¿Qué está equivocado con esta imagen?
La respuesta está triste pero clara, especialmente cuando se aplica a los que nos llamamos Cristianos: Nosotros no creemos lo que decimos que creemos.
Decimos que "aparte de Dios no podemos hacer nada," pero gastamos nuestros días aparte de Él, tratando de lograr todo tipo de cosas por nosotros mismos.
Decimos que amamos a Dios y a los demás aún más que a nosotros mismos, pero dedicamos nuestro tiempo a servirnos a nosotros mismos.
Decimos que Él es nuestra paz – y sin embargo no la tenemos.
¿Por qué?
El profeta Isaías lo deletreó para nosotros: Si nosotros no tenemos paz, es porque nuestras mentes no están centradas en Dios y no tenemos confianza en Él. Quisiera poder llegar a esa gran verdad, pero no encuentro el camino. Si nosotros no tenemos paz en nuestras vidas, es porque hemos sido chupados en el agujero negro de mentiras que contradicen la verdad de la Palabra de Dios y nos dicen que todo depende de nosotros, de nuestros propios esfuerzos, y lo mejor es que hagamos/vivamos/logremos todo lo que podemos mientras podemos. La única forma de poder escapar ese agujero oscuro es rechazar concientemente las mentiras y comenzar una vez más a llenarnos nuestras mentes de las Santas Escrituras – leerlas, meditar en ellas, memorizarlas, y actuar sobre ellas. Pueda que nuestras circunstancias no cambien o que nuestros problemas no se borren o que nuestras responsabilidades no mengüen, pero si reemplazará nuestra ocupación sin sentido con un propósito enfocado. Con eso viene un “gozo inexplicable” y “una paz que sobrepasa todo entendimiento.”
El tiempo es corto, mis queridos(as) amigos(as). No pierdan el tiempo en cosas que no tienen ningún propósito ni la promesa eterna de gran valor. Yo, por lo menos, no deseo tomar mi último suspiro habiendo desperdiciado mi vida en actividades vacías en vez de honrar a Dios y servir a los demás.
Que la paz que viene solamente cuando nos deleitamos en Su dulce presencia lo/la envuelva éste día y siempre…
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